No hubo noches sin sueños,
desgarrado por el tormento
de los frios invernales
y las ausencias espirituales,
en la mas leve medida de calma
que era bien aprovechada
por mis ojos que pesados
caìan, cual denario en saco Turco.
Inmerso en el letargo
mi alma vacìa construìa
paraìsos llenos de viñedos,
cebada , cabros y cualquier animalejo,
tierras de agua abundante
y dulces al pastoreo.
Mas al estruendo de las primeras hordas
que los portones atacaban,
las iras de mi ser
eran entonces desatadas
en acero armado
muchas veces en afrenta
sin temor y solo odio
bañado en sudor y sangre.
desafiè a los combatientes
de un y mil tajos
hasta la madre de sus cabellos
de sus almas desprenderles.
Luna tras luna con sus soles ,
mas alla de los inviernos y pirmaveras,
han surcados los años indolientes
sobre la tragedia en esta tierra
que gime entre sus cantos...
"En un surco de Dolores
el Bien Germina Ya."
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