Lo siento por Cramberria y por Iolanthe
que a los campos dorados de Castilla
el Tango, que en París diera cartilla,
no llegara al poniente ni al levante.
Que en la tierra de Sancho y Rocinante
de Antoñito el Camborio y de Zorrilla
se tengan que perder la maravilla
de Cortázar, Gambrowicz, Artl y Dante.
Los poemas y versos de Carriego,
los relatos gauchescos de un gran ciego,
Les Luthiers, Quino, Biondi, el Che Martel,
los sonetos lunfardos de Sanuto,
Ergozsoft en la Mesa y sopratutto
los tangazos eternos de Gardel. |