En el ocaso de los meses con la misma espera de siempre,
nacimos para esperar y esperanzarnos con ella,
cinchando,
rejuntando los huesos en el hastío,
muriendo y renaciendo a cada instante,
con alas y cola corriendo detrás de la ilusión,
esquivando embates que hacen mella en el pecho y sangran hasta hacerse llaga..
soledad fiel compañera,
que me endulza las orejas y me apuñala de atrás... |