Este es un acróstico cortito para mi amiga Nilda, que ha sido una gran bendición y quien ha compartido conmigo ratitos de su vida mas allá de este espacio.
Gracias
Ni las estrellas ni la vida misma te podría entregar a pedacitos
Intentando agradecerte por iluminar de sueños este sitio.
Llevas y traes ilusiones que son para todos un respiro
Dando a corazones solitarios caramelos de esperanza.
Amiga mía, gracias, por compartirnos un poquito de tu felicidad.
|