Se encontraron el arte y la música, el poder y la lujuria, la solidaridad y la paz.
Ella rígida, inerte, pero sonriente se acercaba con un gesto de enfado, de celos;
y la sospecha le daba la razón.
El honrado, inseguro se preguntaba. ¿Es todo lo que deseo? Una silueta, una cara o quizás una parte de su cuerpo.
Y desde entonces luchan juntos por un mundo de nadie.
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