Devota de tu presencia
que ya no asiste
a mi encuentro
prosigo mi camino,
desolada
apartando las piedras
que se presentan a mi paso
para no tropezar
con en el desvarío.
Y así,
cargada de nostalgia
me entrego a la escritura
que viene a mí como un recurso
para saberte aquí
recordándome la promesa
de seguir escribiéndole a tus ojos
con el corazón.
|