Las hadas vuelan en mi jardín, reflejan la llegada de lo esperado, dejan con sus vuelos un olor a pureza, revolotean sin pudor mostrando sus delicados cuerpos, ellas creen que nadie esta en casa pero yo desde los arbusto las observo, y me gusta, me trae ese placer a lo desconocido que muchos sentimos pero no podemos vivir, me descubren, me observan, se esconden, gritan y me dejan en la oscuridad |