Son las 9:15 hrs. Entras al cuarto, vestimenta elegante, irradiabas un agradable aroma a flores silvestres del Sur de Chile, llamas mi atención con un profundo "hola, ¿cómo estás?" avanzas hacia la ventana, abres la cortina y dejas entrar la luz del sol que alumbra mi rostro y cuerpo desnudo tendido sobre tu cama.
Te acercas y tocas mi piel fría e inestable; pido un beso, lo niegas. ¡Lo exijo! Te alejas y observas detenidamente cada detalle de mi entrepierna, luego mi cintura y te detienes en mis pechos que reclaman atención.
Uno, dos, tres pasos atrás. 09:30 hrs.
-Adiós puta.
-Espera, aún faltan 15 minutos. |