Veces miles te enjuicié...
maldecí tus errores
y critiqué tu actuar... tan injusto, tan falto de sinceridad.
Veces miles traté de entenderte,
intentando ver a través de tí,
buscando tus razones para hacerme tanto daño.
Desgraciadamente... creo ahora entenderte...
creo estar sintiendo lo mismo que tú...
estoy aferrándome a algo que ni siquiera sé si quiero,
y todo por auyentar este maldito miedo de quedarme sola...
Estoy fingiendo, mintiendo, engañando... tal como tú.
y hasta ahora... no encuentro maldad alguna en ello...
simplemente estoy atrapada
y no sé como zafarme...
¿algún consejo?
¿Cómo le hago para no repetir tus pasos?
Pues no quiero herir... como tú lo hiciste.
Y me estoy convirtiendo en tí,
soy el reflejo de lo que más odié...
de lo que más maldecí...
de lo que jamás comprendí...
pero te comienzo a justificar
¿No es irónico que me esté pasando lo mismo?
A punto de herir a un inocente,
a alguien que no se lo merece
¿Te parece conocida la historia?
Ahora tú... a tí...
No soy un ángel...
pues es mí está el poder de herirte.
No me odies por lo que puedo hacer,
sólo trata de entender...
No me idealices... no me conozcas...
pues estoy hecha un desastre.
No creas en esto, no te aferres a mí...
No te merezco...
pues esto es lo que soy ahora...
en esto me he convertido...
En el reflejo de todo lo que un día odié...
el reflejo de lo que algún día odiarás... |