Te obsequio una muestra de amor,
un abrazo armonioso,
abarcando tu sabiduría, tu integridad,
desde lo austral a lo boreal.
Deseo que se reagrupe la diáspora
de nuestros vagabundos sentimientos.
Recibo el hálito de tu inspiración,
para retratar un sueño,
recibo tus largos cuentos
y me embarga la fruición.
Escojo vivir
aunque crea que esté muriendo
y te doy gracias
por tu acogida, por tus silencios.
Te obsequio una muestra de amor,
ecuménico es mi afecto,
y te doy nuevamente gracias
porque has estado, ¡porque te siento!. |