Lamento 8
Y un arcoiris gris se dibuja;
Podrido, tan monótono, infinitamente flagelado,
Como rosa sin color,
Que pasmado al amante detiene
Con el insignificante reflejo del dolor…
Él vivo está…o mutilado talvez,
Ante el aroma del matiz entre su vida y la muerte…
La noche le irrumpe con perpetuos pétalos de hiel,
Abriendo la herida que la amada ha forjado,
Ingrata la desgracia, lanza una carcajada.
La muerte le sonríe un instante,
Y llena del más rojo de los vinos sus ojos,
Cegando su ciega esperanza, su último suspiro.
Sus manos, temblorosas lloran,
Mientras por sus dedos se le escurre el amor.
Da unos pasos, con el cólera incrustado en las entrañas…
Cae…
Un sollozo silente, enmutece el silencio…
Tranquila querida;
Es eso, nada más…
Es sólo el lamento de un poeta
Que odia envejecer entes de tiempo…
(¿Cuán difícil es trastornarnos?).
Valkav
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