Aprovechando el desmadre del Home, violo impunemente el sacrosanto poder del copyright subiendo aquí mis cuentos más rePutados.
Al día siguiente los borro, a espaldas de las lecturas, las estrellas errantes y los comentarios.
Saldo carcajadas de insania que le debo a la vida comprobando el triunfo de la extrapolación sobre la despistemología.
A la espera de que algún cuentero de dedos galopantes y erráticos demuestre, por serendipities, que entre el acto platónico y la potencia aristotélica sólo media la entropia.
Y un párrafo de Erasmo de Rotterdam. |