Esos demonios encadenados del amor
han atravesado mis más abyectos pensamientos
sólo han socavado mis instintos
sé que me han puesto al descubierto.
Porque esta manera de amarte
de desearte inmaculadamente
a través de los años
mientras armo sin paciencia
estos trozos de poemas olvidados;
aún permanece inquebrantable
fiel a tus besos, a tu cuerpo hundido
en la arena cómplice
a esas olas que se alejan
mientras soplo tu nuca distraida.
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