INMUNIDAD
Súbita conciencia.
Te busco y ahí estás. El sueño concretado.
¿Por qué? ¿Por qué todavía eres materia?
Implorando anular el deseo, aplico el antídoto al amor.
Falta inextinguible.
Sonríes cuando te miro. La caricia suplicante.
¿Por qué? ¿Por qué aún no lo descubres?
Ansioso de ser soledad, invento barreras de ira.
Dolor insalvable.
Eres la esperanza. El enlace codiciado.
¿Por qué? ¿Por qué das algo por nada?
Ahogado en la dicha, conjuro al demonio del odio.
Vulnerada inmunidad.
Te encandila mi negrura. El miedo destructivo.
¿Por qué? ¿Por qué derramas las palabras?
Cobijado en la penumbra, anulo las tibias promesas.
No llores. No me importa tu pena.
No grites. Estoy sordo a demandas.
No pidas. Removí el afán de entregar.
No sientas. Niego la verdad evidente.
No susurres esas frases.
No susurres la redención.
No digas “te amo…”
No digas “te perdono…” |