Mis ojos caminaron por la sangre derramada en cada página, por la muerte cotidiana y absurda plasmada en el asfalto, por el hambre seduciendo a la necesidad de los olvidados desde un basurero cualquiera. Mis ojos caminaron por las miradas perdidas, por los corazones rotos, por las almas desahuciadas. Mis ojos caminaron la calle de lo absurdo, que no son otras que las calles de este mundo, tuyo y mío. Mis ojos caminaron tanto que desearon quedar ciegos. No encuentro respuestas, ni soluciones, apenas una certeza. Solo somos seres, todavía nos falta mucho para ser humanos. |