El me apuntó con un arma, y amenazó con quitarme la vida. Yo le apunté con un lápiz, un papel y la promesa de una palabra. Yo sentí temor, él lo sintió aun más. Yo derrame mí palabra sobre el papel, él derramó mi sangre sobre la noche. Mi vida se apagó junto con su sensatez. Mi cuerpo desapareció, su cuerpo, su arma y su bala también lo hicieron. Mi palabra aún perdura, no hay olvido si no hay perdón. |