Sin buscarnos... esa noche la luna quiso unirnos.
Amor de rutas difíciles e intrincadas, de misterio, de magia....
A su tiempo llegó a mi,nunca perdí la esperanza.
No hizo falta una primavera, ni la caída de las hojas.
Rápido se apoderó de mi entre sonrisas.
Ha vivido en quiméricos olvidos y la llama siempre ardiente, atizada por el viento.
Llena de heridas curadas con ungüentos mágicos.
Las pócimas destilan del Universo...
Con el calor vinieron las caricias, los encuentros;
pero no olvido los intensos besos entre la niebla.
El frío del invierno ardía en los cuerpos al sentir el paso y el arrepentimiento...
|