Tus ojos clavados en los míos,
tus manos y mis manos apretadas,
tu aliento y mi aliento confundidos,
cuando te dije, recuerdas, que te amaba.
Te amé desde el primer momento
y en ese momento viví toda una vida.
Si es hermoso amarse con locura,
más hermoso es amarse toda una vida.
Fue un amor puro y cristalino
que a través del tiempo persistía.
Te amaba, te lo dije y no mentía.
Te amaba y te amo todavía. |