Profano cáliz en llamas mi sino
aún te busca.
Y sigo prisionera quizá
de la nostalgia
que me dejó la incompleta
marca de tu boca
Y ese pretendido velo
que ocultaba a tus ojos
guardando y mostrando la
erótica mirada brillo sutil
más fino que el oro de Ofir . . .
Los besos y los juegos
extraños, profundos de hielo y fuego
Evoco la mórbida forma de tu cuerpo
entrelazado al mío
Sabiéndote dueño de mis ansias
de mi libertad
Síntesis de abrazos de entregas
jadeos y caricias
Descorriendo el telón de la pasión
parodia de la ternura y el amor . . . |