Ma belle Sherazade,
la Luna llena, resplandeciente e inquisitiva, me tiene aún subyugado.
¿Quien puede competir con tal esplendor?
Inocentes sombras, sin aliento.
Besos al viento.
Suspiros, aromas innombrables,
Aquellas sedas que
no ocultan, sino
acentúan.
La Verdad disfrazada,
vergonzosa de Ser,
por ser tan vulnerable,
que teme
(con razón)
ser agredida,
atropellada,
y muerta.
Más "no ha de haber un espíritu valiente"?
|