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Inicio / Cuenteros Locales / purpurinagirl / No Me Rescates

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No me Rescates


Tus monos me devastaron... ¿y qué?


Puedo asegurar que la rubia estaba furiosa, rabiosa, con ese hombre. Él sin esfuerzo, con sus dichos y diretes, con su perfecta imperfección, y con aquel “andáte a la concha del bagre”, terminaron por sacarla de su tan enfocado eje.

Conociéndola como la conozco noté su perturbación, y el cambio de estrategia para enfrentar las batallas que ese hombre le imponía. Cambió sus horarios de sueño para no verlo en el umbral de la puerta, pero eso sólo duró algunas semanas porque dejó de observarla para perseguirla noche y noche. Y cuando decidió tener un face to face con ese hombre, sólo necesitó juntar los labios y silbar.
La rubia le silbó y él acudió bañado y perfumado, disfrazado de lobo soberbio.

Preocupado por no saber manejar los tiempos ni las pocas palabras como ella, sabiéndose en arenas movedizas, dejó que tomara la iniciativa.

La sensación térmica subió abruptamente. Empezaron comiéndose el tiempo, y sin anestesia ella fue por él. Primero necesitó mirarlo a los ojos. Después, apoyar sus labios en los de él, abrir bocas, enredar lenguas, y mezclar salivas y olores.

Sintió que él perdía la razón. Entonces fue cuando llevó sus manos al cuello del que la atormentaba noche tras noche, día tras día, taladrándole la mente. Y empezó a estrangularlo. Si, a estrangularlo, necesitaba hacerlo. Necesitaba el infinito placer de matarlo.

No es ningún secreto que enojada, herida y urgente, es capaz de cometer atrocidades. Supongo que él disfrutó cada instante que ella le regaló, y supongo también que ella lo disfrutó aún más.

La rubia siempre supo que la fuerza física nunca fue su aliada, y él también lo supo desde el comienzo. Por eso, no le importó sentir la falta de aire con tal de dejarla gozar ese momento.

El hombre sin vestuario sabe que tarde o temprano, en el juego, los roles se invierten. Por eso espera tranquilo su momento, a veces puteándola*, a veces amándola. Lo último que le susurro al oído fue... "apretá con más fuerza, flaquita", “volar es humano...”



* punteándola? (valdría, si)


Camila Meister
20 de agosto/2007

Texto agregado el 01-09-2007, y leído por 267 visitantes. (7 votos)


Lectores Opinan
2012-04-27 05:00:18 Hace tiempo esperaba leer algo así, con cierto aroma a lo que me gusta leer. Te cambio mi colección de Benedetti por tu próximo cuento. Newen
2007-11-23 22:53:27 Interesante, no estoy seguro de lo que me hizo sentir. Markus_Krant
2007-09-25 17:36:51 de "putear" a "puntear" hay un largo trecho. Puntear suena como más musical, no ?+++++ crazymouse
2007-09-07 19:23:01 lo conozco? tr0ya
2007-09-02 04:09:08 “ tus monos me devastaron... ... ¿y qué”. Impecable. Saludos Carlos. criollo
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