Mis ojos me lo apuntaban me dolia mi brillo de lagrima,
tan cansado de ver crear historias de sueños sin final,
agobiado de algunas risas desterrado de otro cuento mas.
Veo el circon en mi cabeza que no para nunca de jugar,
la sortija es tan lejana que solo la puedo soñar,
a veces se cree en la vida que el cielo no es tan gris,
hasta que la lluvia alcanza otra frace y no para de doler. |