Elijamos a alguien que, jugando a la escondida, cuente los años para atrás, mientras los demás nos escondemos de las responsabilidades de la vida de adultos. Juguemos a que los únicos problemas que teníamos con el sexo opuesto era decidir si empezábamos primero por la hamaca o por el subibaja. Donde el problema mas agobiante (que se solucionaba en esa misma tarde) era si íbamos a poder agarrar la sortija de la calesita. Cuando la cena no nos preocupaba porque estábamos satisfechos de haber comido manzanas acarameladas y pochoclo Josesito. Juguemos a que las finanzas siempre cerraban porque no necesitabamos mas que unos centavos para alguna golosina. Juguemos a que despedimos las noches con un beso de nuestros padres y agotados, no de trabajar, sino de haber jugado todo el dia descansabamos como nunca mas volveremos a hacerlo, soñando con las delicias de otro día de aventuras. Juguemos a que de vacaciones tenemos 3 meses en verano y 2 semanas en invierno y todos los feriados, los días de perfeccionamiento docente y el DIA siguientes a las votaciones (total lo único que importaba es acompañar a papa a que vote).
Te invito a jugar, solo te pido que sepas coser y que sepas bordar y que me abras la puerta para salir a jugar, y cuando lo hagas, tires la llave muy lejos y dibujes un mapa nuevo. No vaya a ser que podamos encontrar el camino de vuelta. |