A veces pienso que, previo remolino de palabras y letras, las ideas se me van por el agujero voraz de la bañera para nunca más volver a verlas.
Pensé, seria bueno dejar un block "resistente al agua" como los bronceadores, para asentar todo lo que se me ocurre en esos minutos del baño. ¿Será el agua la fuente de inspiración?
Muchas veces creo que no se me ocurrirán frases mejores que las que ahí aparecen, entre azulejos y lluvia. Entonces intento fijarlas en mi mente para escribirlas cuando el momento de relajación culmine. Pero en el minúsculo trayecto del baño a la PC, por mas que intente e intente,¡no salen igual! No está la cadencia ni el ritmo que tenían bajo el goteo.
¿Tendré que resignarme a encontrarlas en otro cúmulo de agua? Quizás al viajar tanto por los caños de la sombra, intenten salir para llegar al mar...
Entonces así, al sumergir mi pies en alguna orilla lejana, las encuentre nuevamente moviéndose entre mis dedos. Y ahí sí, no las dejaré escapar.
Es que puede estar mal o bien escrito. Pero si no se escribe, no está.
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