El celular nunca suena,
jamás tocas a mi puerta,
nunca te encuentro en la calle
y a mis sueños ya no llegas...
Mi alma triste
cansada de esperar...
te espera...
Mi estúpido deseo de verte
medio día,
media hora, medio suspiro...
Me mientes para no verme,
miento para creerte
mientras me ahogo en la soledad de siempre.
Mi ventana cada vez es más triste,
mi corazón muere cada día
y mi alma se resigna
a la estúpida esperanza de verte. |