Si volvieras
No tendría necesidad de amar las aves
De llorar sus trinos melancólicos y tristes
de sentir que en cada canto mueres tu,
y de resucitar en dolores yo.
Si volvieras
Se terminaría el eclipse de luna
Sus rayos acariciantes tornarían alegres
Simulando enormes cataratas de luz
Guiando un corazón veloz, alegre al fin.
Si volvieras
Nacería de nuevo
Olvidaría la charlatanería, la inmadurez
Seria nueva para ti, hecha de ti y por ti
Arcilla en tus manos… pura.
Si volvieras
¡Ay! Si tú volvieras…
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