1.Lo que se olvida y permanece
Con tu desmedida atención y tu afán de conocimiento, tus ojos abiertos al mundo de par en impar y tus pies de andar buscando entre hojas secas, voy recordándote esta noche.
Recuerdo, con la suerte de quien puede convertir el recuerdo en regalos cotidianos, y a la vez siente la impronta de su poder incomparable.
Tenés la magia de lo que no vuelve, de lo que se da una sola vez para que lo atesores y tenés la convicción de dosificar tu suerte, que ahora también es un poco la mía.
Tenés la capacidad de ir entregándome día a día, con sospechosa laboriosidad, cuotas de imágenes que se convertirán en recuerdos y luego, otra vez en imágenes, y luego en recuerdos, y así, espero, hasta siempre comandante.
Para vos, Vos. VOS, es hora de dártelas |