Por un escondite de luz, perdí la razón.
Sin poder contemplarte sin poder borrarte.
Al ver que te fundes en el etereo final donde nadie responde y como entender entonces que sí ya no estas, yo esté acá.
Por todos lados huyendo y perdiendo, y aún así siguiendo.
Envuelto en márgenes escritos y sin espacios... sin acción.
Que pretendo si solamente este dolor puede salir con un simple Adios que no quiero sacar. |