Tanto tren pasó por estas tierras, que a viejo
me sonó la palabra tren y a sueños de pioneros
me silbó la fábula, el viento, con su mancillado
sin pretenderse de vías férreas, huir a huirle al chifle
de la fabrica cerrando y a los rostros de los obreros
saliendo hirientes de otro día de expedición por los raíles.
Volví a ver por ultima vez al hombre más antiguo
que pasaba con su caballo llamado “Ringo”a paso
de tortuga pisando su sombra arrugada, jamelgo flaco,
cuero estepario, jinete roto, manos temblorosas guiando.
Se sintió temblar la tierra, ¿vendrá el tren hoy o se percibe el ayer como si fuera el mañana? Vendrá a buscarme “Ana”desde el profundo espacio exterior en su nave chatarra para mostrarme su estrella clara en un baldío de televisores y latas de pintura, ¿será la misma “Ana”? o un mal reflejo de su grito cayendo desde un edificio a unos 1000 kilómetros de aquí.
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