Sola en un rincón
La tristeza invade mi cuerpo,
no queriendo evitarla
el silencio me consume en la obscuridad.
Mis alas se han roto por tu corazón vacío,
que sublime poder posees para rendir mi voluntad!!!!
y atrapada en tu infierno mi alma se calcina,
muero prisionera de ti... pequeño ángel de obscuridad.
Oigo derrumbarse a mis espaldas las ilusiones perdidas,
donde mi corazón guerrero lleno de ansiedad se secará,
no quedará nada que me dañe mas,
ya no existirán las lágrimas que me incinerarán.
Quedaré inerte sobre mi lápida
donde alguna vez escuche tu voz desaparecer
jugando con la sombra de un pensamiento
cada vez mas muerto.
Mi pequeño ángel, mi pequeño dueño,
que difícil será no verte mas,
moriré tranquila con el susurro de tus besos
sintiendo que la vida, después de todo se va.
Los recuerdos te los dejo,
así guardados en su caja de cristal
piensa en ellos cuando me mires
ya cansada de tanto amar.
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