Partamos por el pino. Pico cebollas en cubito, sofreío y aliño con orégano, pimienta, sal y ají de color. Agrego carne, molida o picada, y cocino revolviendo cuidadosamente.
La masa es fácil: harina, salmuera y manteca derretida; mezclo hábilmente y amazo bastante. Las divido en pequeños trozos, que con maestría mi marido gringo uslerea.
A cada masa, dos cucharas de pino, dos aceitunas, cuatro pasas y un trozo de huevo duro; listas para cerrarlas .Caliento el horno y adentro las empanadas; 20 minutos y listas para servir.
Los invitados llegan puntuales; es la primera comida que realizo con mis nuevos amigos extranjeros, y las empanadas chilenas en la mesa, resultan todo un éxito.
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