Silencio de fuego.
Enciende la noche
los rincones del alma
y canta la cítara
su vieja canción,
renaciendo el encanto
del espacio que esconde el amor.
Magia dulce, avecina el norte
noche de búsqueda,
más allá de la piel y el tiempo
un susurro, una mirada,
sed de besos, lumbre, agua…
Al fin palabras… sólo palabras
el silencio habla entonces
sólo el silencio es quien habla
el tiempo se ha detenido
en la mirada sonriente
en la caricia del rostro
en el beso regalado…
Hoy y Siempre
Pilef
Noviembre 2007
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