MI NUEVA TALMA
Engañado, mi soñar vivo anhela
descansar en alma ajena, dulce nudo.
Ardoroso presagio volar pudo
y en alegres cascadas me consuela.
Pinceladas de color acuarela
el mirar tuyo me ciega y demudo.
Ante mí, signas al necio y no dudo
distinguiendo lo anodino con mela.
Un raido tul arropa nuestra alma,
que no quede fria a la luz del alba,
caldeando el cuerpo y dándome la calma,
Tejida así quede mi nueva talma
si por cualquier modo, se aja y no salva,
urdiré hilos recios de lana y palma. |