-Hoy voy a morir de nuevo padre, confiéseme-decía un hombre de capucha negra a un sacerdote.
Despues de que fuera absuelto, el hombre tomó el hacha, y le cortó la cabeza al sacerdote.
Cada vez que ejecutaba a alguien, su alma moría.
Texto agregado el 20-11-2007, y leído por 31
visitantes. (3 votos)
Lectores Opinan
2008-06-10 21:56:39
impactante final. que inesperado!buenooooo mis saludos 5* solfeo