Me hace falta la noche, me hace falta la luna, me hace falta sentir el frío viento sobre mi rostro. Me hace falta sentir miedo mientras camino por una calle que desconozco y me hace falta sentir los latidos de mi corazón acelerarse. Me hace falta sentirme desamparado, me hace falta sentirme vivo y sentir que muero.
Me hace falta sentirme solo, caminando por una calle desconocida, rodeado de luces muertas y anaranjadas, y sintiendo el viento frío corroer mi piel, iluminado por las muertas estrellas que no observan, sólo brillan.
Me hace falta sentarme sobre el césped humedecido, bajo un árbol iluminado por la luna, oyendo el mismo cortante viento mover sus ramas, haciéndolas crujir.
Necesito encontrar algo que nunca encontraré, pero el frío y la noche alivian mi búsqueda.
Necesito que mi inconmovible rostro se conmueva, pero sé que es imposible. Así que sólo me pierdo en una calle desconocida.
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