No subiré la montaña más alta. No me tiraré de paracaídas. No podré decirte todo lo que me guardo. Mas de una vez, no seré libre. Jamás daré la vuelta al mundo, ni veré todos los ojos que querría ver. Jamás volveré a verlos. No podré borrar aquella noche.
Quizás pueda vivir mirando el mar y escribir lo que no escribo. Quizás pueda decirte más de mil cosas. Quizás me reconozca en muchos mas ojos de los que imaginé. Quizás pueda trepar el árbol de mi esquina. Quizás vuelvan los amigos que perdí. Quizás conozca más de un paraíso.
Puedo tener mi casa. Te tengo. Puedo darte un beso y desarmarme. Puedo querer a los que quiero. Puedo correr, mirar y aprender. Puedo emocionarme con la gente. Puedo soñar, imaginar, y más de una vez, puedo ser libre. Puedo cocinar dos o tres cosas. Puedo mezclarlas y cocinar mas de diez. Puedo ser sincera y mirar a los ojos. Puedo llamarte y que estés. Puedo reconocer que llegó el otoño aun en la ciudad y mojarme los pies en el mar más de una vez al año. Puedo, aun, seguir queriendo. Puedo llorar sin que me de vergüenza. Puedo estrenar cubiertos que me esperaron en un cajón mas de cuarenta años. Puedo escribir lo que escribo.
Puedo más cosas de las que no puedo.
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