Tinieblas que me mecen en su sueño
quiero alcanzar la luz y se me escapa,
se esfuma el claro fulgor de una mirada,
y estoy entre sombras, irremediablemente.
Son dos faros que perdí en el camino,
y alumbraban madrugadas de verano,
hasta que el amanecer, intruso sin tarjeta,
me volvía obediente a mi sendero
descansando de mi vuelo de ilusiones.
Hoy recorro mi ruta sin sus luces,
y me aterra el sendero oscuro y triste,
busco atajos, paradas inquietantes,
creo hallar un claro oasis y detengo mi paso,
agua vana e inútil que no apaga mi sed.
Necesito beber aquel licor dulce y amargo,
sentir esa tierna e inconsciente embriaguez,
levantar el vuelo sin pisar tierra firme,
aunque ese deseado alcohol obnubile mi razón.
Es mi elixir, el único y amo su sabor.
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