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Maternidad
Tu vientre
ciñó aquel reino
donde el Señor tejió los días.
Por eso añoro el tiempo aquel
donde anhelo ser hallado del silencio;
cuando el bosque, de imprecisos límites,
abra su boca
de río alucinado,
y me encuentre
hundido en tus raíces,
con la nostalgia de lo perfecto;
perdido en tus palabras,
en la húmeda urdimbre
de lo soñado.
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