Que gusto de la insania humana,
de mucha gente inconsciente…
provocarse una agonía lenta y dolorosa
pesada, cruel y despiadada
¡Dios nos hizo libres!
¿y que hacemos con nuestras vidas?
la destruimos miserablemente
perdidos en presunciones y devaneos
decimos ser dueños de nuestras vidas,
perdemos el tiempo
en distracciones banales
sin darse cuenta talvez
que el tiempo avanza inexorable
sin retrocesos posibles
para corrección alguna
de errores mortalmente cometidos
y al final de la senda
encontrar caminos tortuosos
de pesares tardíos
de lamentaciones improcedentes
de remordimientos extemporáneos
¡controla tus emociones!
sé más sensato
piensa en las consecuencias
de cada paso dado
para que el otoño de tu vida
sea de primavera, sea placentero
sea de un final dulce y grato.
|