Un imprevisto amanecer en sus ojos, a su alrededor niños jugando, ruido a feria libre, viejas con lo carros llenos de verduras, olor a pasto recién cortado; Se incorpora, consulta su reloj, 13:25, suelta un escupitajo oscuro y espumoso que quedo flotando en el pasto, siente un gusto amargo en la boca, dolor de cabeza, se estremece y un súbito vómito fluye sin temor, la gente lo mira con desprecio.
¿Qué hago en esta plaza?- se cuestiona;
-Unos flashes vienen a su memoria, lamentándose, posa la mano izquierda sobre su frente y solo una cosa puede pensar “Nunca mas tomo”.
|