Mamá hay una sola
Aunque de ni niña quería compararte
Mamá no hay otra
A pesar de aquellas veces en las que renegué
Valiente siempre haz sido
A mí entender
Leal a tu amor me diste la vida en cada instante
En épocas de crisis... siempre conmigo
Nunca te olvidaste que yo era tu niña
Tinieblas y sol han habido
Inigualable actuar me hizo crecer
Niña mujer
Amada, admirable y mía.
Cuando dejo mis zapatos pegaditos a los tuyos, no sé bien no entiendo bien si estoy construyéndome un futuro o curándote un pasado, pero sé que este cuento no acabó... no terminó...
|