Como una obra magnífica de la providencia , cuando las fuerzas del caminante sin rumbo Juan Altamirano desfallecían inexorablemente , apareció en el horizonte la mancha verde de loros , manantiales ,lirios , palmeras y conejos en el corazón del desierto del norte...El desierto inclemente que amenaza con destruir la voluntad fecunda del cantor , paradójicamente abriga en su seno la mágica esperanza del oasis perfumado de tu mestiza sensibilidad . |