Julián se acercó a su padre desde el respeto que siempre le impuso su autoridad, una mezcla de temor y ansiedad:
-Padre, he de decirle algo muy importante... ( siempre le habló de usted)...
- Estoy ocupado con mi colección de sellos, y sabes que me importuna me molesten, y más con cualquier imbecilidad propia de adolescentes, eres igual que tu madre...
- Verá padre, es sobre mi futuro, he decidido ser actor de variadades, drag quenn concretamente.
- ¡ Como te atreves a venirme con esas zarandajas!, en esta familia no hay sitio para vagos, maleantes y bohemios... ¡ Partida de maricones! eso es lo que son todos esos desviados y tortilleras que no tienen donde caerse muertos... ¡ fuera de mi vista!
Julian cerró la puerta con lágrimas en los ojos furioso de llevar los genes de semejante engendro...En el despacho continuaba el padre con su colección de sellos, un cigarro negro , una copa de brandy, y su bata de andar por casa.
Su hijo le había puesto nervioso, para relajarse apartó la bata de sus piernas y observó con deseo autocomplaciente lo bien que le sentaba el liguero en su muslo derecho y el picardías ( ambos de su señora) sobre su velludo pecho, y pensó " yo de joven deseaba ser cabaretera, no es como su madre...¡ Que orgullosaaaaa me sientoooo..." ! |