Hay un intercambio
entre nosotros.
De palabras
y silencios.
de latidos
y suspiros.
Me inspiras,
te inspiro.
Sos mi musa,
me susurras
al oido.
En las mañanas,
te espero.
Aire tibio,
que despierta
los misterios,
contenidos
en un sueño.
Y tu presencia
siempre amada
Me acompaña
en toda
la jornada.
Y por las noche
mi cielo
sos causa
de mi desvelo.
Por pensarte,
por desearte,
y añorarte
no quiero,
cerrar los ojos
porque comienzo
a extrañarte.
A ti mi amante itinerante, que me invitas a saltar en nubes de azúcar.
|