Sabes que ganas tengo
de emborracharme con tu sonrisa compradora
de cegarme con el brillo de tus ojos,
y de beber amor de tus labios rojos.
Sabes que ganas tengo
de preparar dos copas,
poner la música que más te guste, la más bella
abrir la ventana y mirar juntos el titilar de las estrellas.
Sabes qué ganas tengo
que me mimes en tu regazo,
que te desnudes lentamente
y te eches con pasión sobre mis brazos.
Sabes que ganas tengo
de pasear descalzos por la playa,
mirar un atardecer
y desear que nunca te vayas.
Sabes qué ganas tengo
de sentarme a mirar el amanecer en el verano
y pensar que los dos recorremos la vida de la mano.
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