Agujas se clavan en mi mente,
agujas con punta triangular,
te entran abriendo poco a poco,
llegando ala parte gruesa, al dolor real…
Y cuando menos te lo esperas profundiza,
dejando la punta dentro
pero la herida se vuelve a cerrar…
La herida ya está hecha.
Sé, que si quiero volver a ser
esa niña que antes era…
he de abrir de nuevo la piel,
he de llegar ala parte gruesa,
y así, poder sacar la esencia,
el dolor, la parte que me tiene muerte…
La herida ya está hecha.
Otra temporada tardará en volver a cerrar,
pero limpia por dentro se quedará…
Es difícil llegar ahí,
no tengo fuerza ni valor para cortar…
Aun sacando la esencia,
la existencia de saber que fue,
de que estuvo…nunca se va a marchar.
Es una condena eterna…eterna pero real… |