En perderme en tus piernas
Probar el néctar de tus ser
Oculto en esa cadera angelical.
Inhalo tenuemente el bálsamo mortuorio
Hace figuras irregulares danzantes.
Tus pupilas lujuriosas, beben mi espíritu silente,
Al apagar la luz, al silenciar olvidos de antaño
Se terminaran en cima de la mesa, escondidos
Entre tragos, en locos placeres que exhalan furiosamente
En mi cuello, y las lenguas se encuentran en sus cuevas
Que excitan al corazón… |