Me encontraba en mi puesto de la feria y alguien me preguntó un precio. Después que le contesté me pareció que a esa persona la conocía.
Era una de esas caras que aunque las cambie el tiempo para uno siguen igual.
Pasó por mi puesto tres o cuatro veces y cada vez que pasaba más me resultaba conocida. Cuando desarmé el puesto y estaba a punto de irme venía otra vez esta persona; me acerqué y le dije:-yo sé que te conozco y no recuerdo de dónde. Él me contestó:-soy de Montevideo y vengo acá sólo a pasear.
-¿De que parte de Montevideo?, le pregunté y me contestó -del Cerro.
-Yo también soy del Cerro y creo que tenemos la misma edad. Me contó que vivía cerca de la playa, a su papá le decían el Tano y tenía un bote de pesca y a su mamá le decían Ñata.
Cuando este señor se fue recordé quien era: era Carlitos (el Tanito) hijo único del matrimonio formado por el Tano y Ñata.
Fue muy triste la historia de esa familia.
El Tano salió una mañana a pescar en su bote y a la tarde como no había regresado, Ñata se empezó a preocupar. A eso de las cinco de la tarde le dijo a Carlitos que le pidiera a un amigo que lo llevara en su lancha a motor a buscar a su papá donde solía pescar.
Carlitos era un adolescente rebelde y personalista, le contestó a su madre:- no puedo ir, pero no te preocupes por papá porque es muy buen marino.
A todo eso se había levantado una fuerte virazón y el mar estaba embravecido.
Ñata esperó que se fuera su hijo y a eso de las ocho de la noche se fue a la playa y se sentó en la arena a esperar a su esposo a pesar del viento y el frío.
Carlitos llegó muy tarde a su casa esa noche y como tenía unas copas de más no se dio cuenta que estaba solo y se acostó a dormir.
De mañana lo despertaron unos golpes muy fuertes a la puerta: era la policía que le traía muy malas noticias.Su padre se había ahogado al darse vuelta su embarcación y su madre murió en la orilla del mar por un paro cardíaco como consecuencia del frío.
A Carlos lo internaron un un manicomio porque gritaba en todo momento que él había matado a sus padres. Yo lo encontré más viejo, pero parecía estar bien.
!Qué historia la de Carlos el Tanito!
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