Quien puede ahora
detener a los que desaparecieron?
Tal vez en algún momento
-tenebroso-
de nuestra historia
pudieron haber estado inmóviles,
pero sólo fue un breve instante;
luego iniciaron
ellos, ellas
su marcha valiente, incansable
de reivindicación.
Acaso no los veamos
o estén inubicables,
pero jamás detenidos,
jamás desaparecidos.
Ya no los para nadie,
no hay quien pueda frenarlos
mientras sigan su largo camino
en nuestra memoria,
nuestra vergüenza,
nuestro orgullo,
nuestro dolor.
(A Gian Battista) |