Yo, el mejor amante
de tus malos amantes
y el peor mejor golpe
de tus grandes caídas...
Yo, tu silencio ambulante,
tu risa fingida,
tu huella en la arena
y tu mejor ironía...
Yo, tu mano en la calle,
tu sol media noche,
tu amor hecho realidad,
tu carne hecha pecado
y tu voz siempre poesía...
Yo, el peor de tus malos días,
tu media manzana podrida
y el error más grande de tu vida...
Yo, el capitán de tu cuerpo
y el muelle de tus caricias,
cuna de tus besos
y el punto final de tu vida hecha mía...
Yo, tu Dios y tu Diablo,
la ventana que mira
hacia la noche y el día...
Tú, mi desgracia Divina. |